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Glosario Psicoanálisis / Término

Síntoma

Symptom

Resultado de una solución de compromiso entre el deseo reprimido y la instancia represora (yo, superyó). La formación de síntomas en la neurosis tiene características comunes con el trabajo onírico normal.


Según Freud “El síntoma es indicio y sustituto de una satisfacción pulsional interceptada, es un resultado del proceso represivo” (Freud, 1925-1926, p.87). Es decir que se puede entender que el síntoma aparece cuando una pulsión no ha podido ser satisfecha y este síntoma nace para llenar el vacío que la falta de satisfacción de esta pulsión dejó, es decir que una vez que se ha reprimido y se ha enviado al inconsciente este deseo nace el síntoma en su remplazo. “El mecanismo de doble gatillo de la metáfora es el mismo donde se determina el síntoma en el sentido analítico. Entre el significante enigmático del trauma sexual y el término al que viene a sustituirse en una cadena significante actual, pasa la chispa, que fija en un síntoma —metáfora donde la carne o bien la función están tomadas como elementos significantes— la significación inaccesible para el sujeto consciente en la que puede resolverse” (Lacan, 2009, p.485).

Freud indica que a través del proceso catártico, se lograba una desaparición parcial del síntoma, pero este reaparecía cuando se daba por terminada la sugestión hipnótica. Es por esto, que Freud opta por dejar de lado la técnica de la hipnosis, y en su trabajo interpretativo del psicoanálisis, comienza a considerar al síntoma como "una sustitución plena de sentido de otros actos psíquicos omitidos" (1923, pp. 3-4). También es importante recalcar que los síntomas se valen de desplazamientos para superar la represión y ocultar su carácter de satisfacción sexual, por lo tanto, son una especie de transacción "entre los instintos sexuales reprimidos y los instintos del yo represores" porque de alguna manera cumplen un deseo de ambos polos (Freud, 1923, p.9).

“Una comparación que nos es familiar desde hace mucho tiempo considera al síntoma como un cuerpo extraño que alimenta sin cesar fenómenos de estímulo y de reacción dentro del tejido en el que está inserto” (Freud, 2010, p.94). Tomando al yo como el que va a exteriorizar el síntoma, Freud explica que este es una organización que revela una compulsión a sintetizar todos los elementos con los que interactúa a medida que se desarrolla. Por ende, “así se comprende que el yo intente, además, cancelar la ajenidad y el aislamiento del síntoma, aprovechando toda oportunidad para ligarlo de algún modo a sí e incorporarlo a su organización mediante tales lazos” (Freud, 2010, p.94). Ahora, si el síntoma ya se encuentra presente y no puede ser eliminado, le sigue una etapa adaptativa , es decir, un fragmento del mundo interior que le es desconocido al yo y está representado gracias a la participación del síntoma, similar a la adaptación que hace el yo del mundo exterior. Otras formaciones sintomáticas reclaman un elevado valor del yo, como en el caso de las neurosis obsesivas y la paranoia, las que proveen de una satisfacción narcisista que le estaba privada al yo. Por ejemplo, los neuróticos obsesivos poseen un amor propio elevado construido en base de espejismos de ellos mismos viéndose como hombres de escrúpulos, puros, mejores que otros; la paranoia abre campo hacia la fantasía y el ingenio posibilitando acciones de difícil sustitución (Freud, 2010, p.95). Entonces, “La perturbación parte del síntoma, que sigue escenificando su papel de correcto sustituto y retoño de la moción reprimida, cuya exigencia de satisfacción renueva una y otra vez, constriñendo al yo a dar en cada caso la señal de displacer y a ponerse a la defensiva” (Freud, 2010, p.96). Por su parte, Lacan enfatiza que el síntoma es una forma de expresión a través de la metáfora de la verdad de la represión inconsciente que es interpretada gracias al equívoco significante. Habla sobre un “nudo de sentido”, que es presentado al sujeto como sinsentido, pero que llama al sentido (Safouan, 2008, p.299). Es decir, la interpretación basada en este equívoco le da un sentido que exige este síntoma, no se le adjudica coherencia, sino que al contrario se mantiene en una singularidad no definida por el Otro.

De todo lo anterior, se deduce que el síntoma tiene un significado, un sentido que está ligado a la vida psíquica de su portador. Se los puede entender como la manifestación de las representaciones inconscientes. En el caso de los enfermos de neurosis obsesiva, estos realizan acciones repetidas que no son agradables para ellos mismos y además, se encuentran ligadas a ciertos pensamientos que son obsesivos y escapan de la racionalidad. De esto se observa la alta exigencia intelectual que es reclamada al sujeto y por ello, el síntoma es interpretado por Freud como una manifestación narcisista debido a que a pesar de la voluntad, el enfermo cavila alrededor de estas ideas dándoles una importancia personal (Freud, 2009, p. 296). Incluso Michel Foucault, plantea una pregunta muy acertada: “¿Cómo se hace esta operación que transforma el síntoma en el elemento significante, y que significa precisamente la enfermedad como verdad inmediata del síntoma?”(Foucault, 2011, p.131). Siguiendo la aproximación del autor del “Nacimiento de la Clínica”, este dice que el síntoma es el signo, “lo que el signo dice es lo mismo que es precisamente el síntoma” (Foucault, 2011, p.131) ¿No podría interpretarse esto mismo como lo que Lacan adjudica a la expresión metafórica del equívoco significante (signo en Foucault)? En este sentido, todas las manifestaciones patológicas se expresan a través del lenguaje y si, añadimos a ello que el síntoma es dado a la sustitución, al desplazamiento, que da cuenta a lo real de un goce que es reprimido; en términos lacanianos, volvemos a que todo cobra un sentido, porque un sujeto se autorepresenta en el síntoma que al ser metáfora es lenguaje que significa algo. “El lenguaje, antes de significar algo, significa para alguien. De lo que se sigue que toda palabra, aun insignificante, tiene un sentido, que no es otro sino el del sujeto en tanto se expresa” (Jacobsen, 1995, p. 90). Por lo tanto, el síntoma es lenguaje que expresa algo.

Enlace permanente: Síntoma - Fecha de actualización: 2019-08-13 - Fecha de creación: 2016-04-24


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