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Glosario Psicoanálisis / Término

Pulsión

Proceso dinámico consistente en un empuje (carga energética, factor de motilidad) que hace tender al organismo hacia un fin. Según Freud, una pulsión tiene su fuente en una excitación corporal (estado de tensión); su fin es suprimir el estado de tensión que reina en la fuente pulsional; gracias al objeto, la pulsión puede alcanzar su fin.


Impulso biológico innato a la acción, que tiene: a) una fuente biológica, b) una cantidad de energía, c) una meta que es la satisfacción y d) un objeto para obtener dicha meta. La dificultad para hallar satisfacción u objetos que le brinden provoca frustración y aumenta la tensión pulsional, vivenciada como dolor. De acuerdo con el principio de placer, este dolor busca alivio y desencadena mecanismos de defensa a fin de reducir la tensión. La angustia es modo de reaccionar del yo frente a la tensión pulsional que estimula sus defensas. Freud sostuvo que una pulsión puede tener cuatro destinos o “vicisitudes”: a) la represión, b) la vuelta hacia la persona propia (en la que ésta pasa a ser el objeto de la pulsión), y d) el trastorno hacia lo contrario (p.ej., la sustitución de un rol activo por uno pasivo).


Proceso dinámico consistente en un empuje (carga energética, factor de motilidad) que hace tener al organismo hacia un fin. Una pulsión tiene su fuente de excitación corporal (estado de tensión); su fin es suprimir el estado de tensión que reina en la fuente punsional; gracias al objeto, la pulsión puede alcanzar su fin.


Mediador entre lo anímico y lo somático, se trata de un representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo (Freud, 1976, p.117), es “la agencia representante psíquica de una fuente de estímulos intrasomática en continuo fluir” (Barreira, 2009, p.195). La pulsión es un estímulo para lo psíquico, no es posible, sin embargo, equiparar pulsión y estímulo, pues este último opera de un solo golpe y se lo puede despachar mediante solo una acción que da lugar a una huida de tipo motriz ante la fuente del estímulo, en cambio una pulsión actúa como una fuerza constante, en donde una huida nada puede valer contra ella (Freud, 1976, p.114). La pulsión tiende a descargarse a través de un acto o de un objeto, para alcanzar la satisfacción (Ansermet y Magistretti, 2011, p.34). Su proveniencia es de fuentes de estímulos situadas en el interior del organismo y su emergencia se da como fuerza constante, en donde se busca una descarga de energía (Freud, 1976, p.115).

Al hablar de pulsión es importante mencionar algunos términos que se usan en conexión con su concepto los cuales son: esfuerzo de una pulsión, entendido como una propiedad universal de toda pulsión este es el factor motor, esa suma de fuerza constante, es un estímulo que busca satisfacerse. Ahora la meta que en todos los casos sería la satisfacción, puede tener caminos diversos para llegar a su fin, es decir que para una pulsión se pueden presentar múltiples metas que pueden ser próximas o intermedias. El objeto, que es por lo cual se puede alcanzar la meta, según Freud es lo más variable en la pulsión y por ese motivo le coordina, este objeto puede ser tanto ajeno como propio. Fuente es aquel proceso somático que parte del interior de un órgano o una parte del cuerpo y que se representa en la vida anímica mediante la pulsión, éste puede poseer cualidades diferentes y se comporta en la vida anímica de manera cualitativamente distinta (Freud, 1915, p. 117,118, 119).

Según Freud (1915, p. 122-137) distingue cuatro destinos de pulsión que son los siguientes:

Trastorno hacia lo contrario: se da en dos procesos diversos, la vuelta de una pulsión de la actividad a la pasividad y el trastorno en cuanto al contenido un ejemplo del primer proceso sería pasar del mirar (activo) al ser mirado (pasivo), solo se cambia la meta de la pulsión, la meta activa es reemplazada por la pasiva. El trastorno en cuanto al contenido se descubre en este único caso la mudanza del amor en odio.

Vuelta hacia la propia persona: lo esencial en este proceso es que se cambia el objeto de la pulsión hacia el propio yo, por lo tanto toda la energía libidinal está depositada en el yo un ejemplo de este proceso sería el masoquismo.

La represión: este proceso mantiene lejos de la conciencia a la representación de la pulsión mediante dos mecanismos la condensación y el desplazamiento. Es el impedimento de que una moción pulsional pase a la conciencia.

La sublimación: en este proceso se muda el fin pulsional de origen sexual hacia una nueva actividad desexualizada.

Pulsión es un concepto fronterizo entre el psiquismo y el somato (cuerpo), proceso en el cual se une el alma con el cuerpo denominado somato. La pulsión está hecha de energía psíquica llamada libido de origen sexual.

La pulsión tiene un representante psíquico de los estímulos corporales, lo psíquico está trabado con lo físico. Es una fuerza constante y permanente, mientras el ser humano este vivo (exigencia, empuje de trabajo) constante-redacción-, mientras hay vida, hay pulsión, siempre y cuando haya algo que mueve al psiquismo es pulsión. (Pulsiones y Destino de Pulsión, 1915, pg. 28-29 -mal formato-)

Las pulsiones tienen una carga sexual muy alta, pero estas pulsiones sexuales no son de carácter definido ya que “muestra que el objeto es variable y contingente y sólo es elegido en su forma definitiva en función de las vicisitudes de la historia del sujeto. Muestra además cómo los fines son múltiples, parciales…” (Laplanche y Pontalis, 1967, p.325). Es decir, que las pulsiones serán satisfechas parcialmente, ya que son de carácter constante tal cual lo menciona la definición; y se intentará satisfacerla mediante una variación del objeto, en base a las necesidades o preferencias de la persona en cada situación o momento.

Lacan también habla de pulsión como “plus de gozar”. Quiere decir que se puede desarrollar con mejor precisión la relación entre el objeto, la función de la causa del deseo de goce y la función del plus gozar. Esto puede ser representado a través de una doble articulación tomando en cuenta la causa del deseo y la función del gozar. Cabe recalcar que ambos aspectos proponen al objeto en su dimensión real. Este término que Lacan usa se refiere al deseo y la pulsión y en cierto momento el autor enfatizó al objeto como la causa principal de un deseo. Primeramente se expresa a la causa que envía al deseo, la segunda es la expresión del concepto de objeto pulsional que no se puede separar del goce ni de la satisfacción y por último se propone a la necesidad biológica y a la pulsión. Lacan propone a la pulsión y deseo pulsional como una brújula para conocer a ciencia cierta el problema (Rabinovic, 2009, p.7-9).


Véase Instinto.

Enlace permanente: Pulsión - Fecha de actualización: 2019-08-13 - Fecha de creación: 2016-04-24


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