Este sitio web es posible gracias a que muestra publicidad en línea a sus visitantes.
Por favor, ayude a que pueda seguir existiendo deshabilitando su bloqueador de anuncios (adblocker). Muchas gracias.

Glosario Psicología / Término

Animismo

El animismo es la tendencia a atribuír a los objetos y hechos físicos, es decir, a las entidades inanimadas, cualidades biológicas como la vida, o psicológicas como la conciencia, la intencionalidad, etc. Junto al realismo, al artificialismo (18,301) y al finalismo (8,44), constituye uno de los tipos de tendencia intelectual que tiene su origen en la perspectiva egocéntrica del niño. Hace su aparición en el periodo preoperatorio.

"El animismo infantil es la tendencia a concebir las cosas como vivas y dotadas de intenciones" (8, 44). Por ejemplo: la afirmación espontánea "La luna nos está siguiendo", o, ante una pregunta del investigador, la respuesta "El viento 'sabe' que sopla porque es él quien sopla". El atributo de 'ser vivo' está relacionado con la actividad y el movimiento, y en cuanto al atributo de 'ser conciente', Piaget indica que no se trata de una conciencia idéntica a la humana, pero sí es un 'mínimo' de saber y de intencionalidad necesarios a las cosas para llevar a cabo sus acciones y, sobre todo, para moverse o dirigirse hacia los objetivos que tienen asignados (8,44).

Etapas del animismo.-

"La sucesión genética representa una reducción gradual del número de objetos a los que el niño quiere atribuir vida" (18,302). En tal sentido, Piaget ha descripto cuatro etapas:

Al principio, casi cualquier objeto es potencialmente capaz de conciencia, si están dadas las condiciones. Normalmente, una piedra no es considerada como tal, pero si se la golpea "lo va a sentir". Señala Flavell que al parecer "Piaget no halló niños que estuviesen dispuestos a afirmar que 'todos' los objetos son en 'todo' momento concientes" (18, 302). Es vivo, en principio, "todo objeto que ejerce una actividad, siendo ésta esencialmente relativa a la utilidad para el hombre: la lámpara que alumbra, el hornillo que calienta, la luna que brilla".

b) La capacidad para 'ser conciente' es atribuida luego sólo a los objetos que muestran algún tipo de movimiento, cuya función específica es moverse, etc. Así, el viento o una bicicleta pueden sentir, pero no una piedra.

c) La capacidad de conciencia se restringe aún más: ahora pueden ser conscientes aquellos objetos capaces de movimiento espontáneo, es decir, que parecen moverse por sí mismos, como el sol o el viento, pero ya no una bicicleta.

d) Por último, el niño atribuye conciencia solamente a las personas y a los animales. Interesa destacar que cualquier niño puede oscilar entre una y otra de estas cuatro etapas a través del tiempo, o sea, puede mostrar ocasionales inversiones en los pasos indicados.

Animismo, egocentrismo y narcisismo.- Tendencias como el animismo, el artificialismo y el realismo tienen su origen en una indiferenciación original entre el yo y el mundo, lo que a su vez resulta de la perspectiva egocéntrica del niño. "Vale decir, el niño es incapaz de discriminar con claridad entre los hechos psicológicos y los físicos; las experiencias humanas (pensamientos, sentimientos, deseos, etc) se interpenetran constantemente y se confunden con la realidad objetiva con la que estas experiencias se relacionan" (18,301). Señala Piaget que este animismo "resulta de una asimilación de las cosas a la propia actividad" (8,45). Este egocentrismo no debe ser confundido, sin embargo, con el narcisismo. En efecto, "así como el egocentrismo sensorio-motor del lactante resulta de una indiferenciación entre el yo y el mundo exterior, y no de una hipertrofia narcisista de la conciencia del yo, así también el animismo [...] expresa una confusión o indisociación entre el mundo interior o subjetivo y el universo físico, y no una primacía de la realidad psíquica interna" (8, 45). Para avalar esta posición, Piaget cita dos ejemplos: a) el niño pequeño anima los cuerpos inertes, pero también materializa la vida anímica. Por ejemplo el pensamiento es para él una voz, algo que está en la boca, o una vocecilla que está detrás, que es 'viento'. b) Los niños consideran a sus sueños como imágenes que envían las luces nocturnas (faroles, la luna) o son el aire mismo, que llena la habitación.

Enlace permanente: Animismo - Fecha de actualización: 2019-08-24 - Fecha de creación: 2019-05-02


< Anima / animus Glosario Psicología Anorexia >